Cómo practicar meditación Zen o Zazen

Por | 2018-05-13T09:09:52+00:00 22/4/2018|Budismo, Meditación|
  • meditación zen
  • 239
    Shares

El zen es una de las filosofías que mejor ha encajado en el mundo occidental. En este artículo te explicamos en qué consiste y cómo practicar la meditación zen en casa.

El zen abarca no sólo una forma concreta de meditación, sino toda una forma de vida. El zen es una escuela budista japonesa que proviene originalmente de India.

Si lo deseas, también puedes descargarte gratis nuestra Guía de Meditación para Principiantes.

consigue la guia de meditación

Escuelas Zen

Dentro del Budismo zen existen dos corrientes o escuelas que se diferencian en los procedimientos para alcanzar la iluminación: rinzai y soto, que se diferencian en sus técnicas de meditación: koan o zazen, respectivamente.

El koan consiste en diálogos entre discípulo y maestro en los que el maestro plantea al discípulo cuestiones existenciales paradójicas sin solución, de manera que cuando la mente racional llega a un callejón sin salida, se produce el “despertar”.

zen koan

En cambio, el Zazen utiliza la simple práctica de la meditación sentada que, junto a la ausencia de intención – sin buscar ni pretender nada – se llega a la iluminación.

Es lo que conocemos como meditación zen que, en realidad, se denomina Zazen.

¿Qué es el Zazen?

El zazen consiste en una técnica de meditación cuya principal vía hacia la iluminación es la práctica de la propia postura.

postura zen

El cuerpo se mantiene erguido pero relajado, la respiración proporciona la serenidad para alcanzar la unidad de cuerpo, mente y espíritu.

Veamos ahora cómo debe ser la postura, la respiración y la actitud de la mente en la meditación zen.

La postura

Sentados en el medio del zafu o un cojín cualquiera, cruza las piernas en la posición de loto o de medio loto.

Si estás iniciándote en la meditación, no te será posible. En este caso, siéntate con las piernas cruzadas.

La columna vertebral bien derecha, el mentón entrado y la nuca estirada. La nariz en la misma línea vertical que el ombligo.

postura zazen

Ahora empuja ligeramente el suelo con las rodillas y estira la coronilla hacia el cielo. De este modo la columna queda erguida. Pero no lo fuerces demasiado.

Pon la mano izquierda encima la mano derecha y las palmas hacia el cielo. Los pulgares se tocan ligeramente.

Descansa las manos en los pies y relaja los hombros. La punta de la lengua toca el paladar.

Sitúa la vista aproximadamente a un metro de distancia en el suelo sin mirar nada en particular. Intenta relajar los ojos.

La respiración

La respiración en la meditación zen es una respiración normal, sin modificar.

Inspirando y expirando por la nariz, observa como el aire entra y sale naturalmente. No intentes controlar la respiración, simplemente deja que fluya de forma normal sin influir en ella.

Al principio puede costar un poco, pero con un poco de práctica lo conseguirás.

La actitud de la mente

Sentados en zazen, dejamos que los pensamientos pasen como nubes por el cielo – sin oponerse ni agarrarse a ellos.

Como los reflejos en un espejo, las emanaciones del subconsciente pasan y pasan otra vez y terminan por desvanecerse.

descargar guía de meditación

Y llegamos al inconsciente profundo, sin pensamiento, más allá de todos los pensamientos, verdadera pureza.

Esa actitud de espíritu surge naturalmente de una concentración profunda en la postura y la respiración, y permite así controlar la actividad mental, resultando una mejora en la circulación cerebral.

En efecto el cortex (sede del pensamiento consciente) descansa durante zazen, mientras que la sangre fluye hacia las capas más profundas del cerebro, las cuales se despiertan de un estado de somnolencia, ya que están mejor irrigadas.

Su actividad da la impresión de bienestar, serenidad, calma, liberando totalmente despierto, las ondas cerebrales del sueño profundo ‘alpha’ y ‘theta’.

zen

En resumen, la meditación zen es muy simple, y al mismo tiempo bastante difícil de comprender.

Y como todo lo que vale la pena la vida, sólo es necesario aplicar la dosis justa de esfuerzo y de práctica.


  • 239
    Shares

Sobre el autor:

Fundador de Elefante Zen y entusiasta de meditación y mindfulness.

4 Comentarios

  1. Rinchen Phuntsok 07/05/2018 en 22:43 - Responder

    Hola
    Siendo practicante Zen, observo ciertas impresiciones en este artículo.
    Por ejemplo, con respecto a la respiración, esta no es “anapanasati”. La respiración en el zen es una respiración normal, sin modificar. Por otro lado, “anapanasati” es una técnica que significa “atención (sati) en la respiración (anapana)” y es una técnica transversal en todas las escuelas budistas y no solo en el zen.
    Otra imprecisión es sobre la actitud mental. En tu artículo se menciona “No se le da protagonismo a la mente, ni se piensa ni se deja de pensar, la mente fluye sin retenciones pero sin apegos.” Si bien es cierto, como dices tu, la postura resume la esencia de la práctica, no es menos cierto, que la mente tenga la misma importancia. Es más, el Zen se apoya entermanete en la escuela “Yogacara” o “Solo mente”, que es la escuela de los Yogis, de los practicantes de meditación. Por tal razón al Zen se le denomina alternativamente la “Escuela Lankavatara” debido a su fuerte asociación con el Lankavatara Sutra, el cual se basa profundamente en las ideas del Yogacara.

    Saludos cordiales.

    • Joan Cornet 13/05/2018 en 09:13 - Responder

      Hola Rinchen Phuntsok,
      Muchas gracias por tus aclarariones, he hecho las correcciones oportunas incorporando tus comentarios.
      Un saludo y feliz práctica Zen 🙂

  2. Miguel Angel Delfino 10/08/2018 en 16:17 - Responder

    Gracias por tus apreciaciones de forma sencilla, didáctica y, sobre todo, tan simple de algo que es vital en nuestro día a día. Así has estimulado mi práctica. Gracias nuevamente…!!!

    • Joan Cornet 12/08/2018 en 16:40 - Responder

      Me alegro que te haya servido Miguel Angel, y gracias por tus palabras. Ánimo con la práctica, un saludo! 🙂

Deje su comentario